El 18% de los jóvenes mexicanos vincula la inteligencia artificial con la amistad
Un análisis reciente revela que casi una quinta parte de la Generación Z en México utiliza la IA para entablar charlas casuales y buscar soporte emocional.

Un estudio reciente sobre hábitos digitales en México ha revelado que el 18% de los jóvenes pertenecientes a la Generación Z interactúa con sistemas de inteligencia artificial como si se tratara de una figura de compañía. Este fenómeno, que se ha intensificado durante el último año, muestra cómo los algoritmos de lenguaje natural están siendo empleados por este sector demográfico no solo para realizar tareas académicas o laborales, sino para sostener charlas casuales y buscar apoyo emocional en su vida cotidiana.
Especialistas en tecnología y comportamiento social señalan que esta tendencia refleja una búsqueda de inmediatez y disponibilidad total en las interacciones digitales. A diferencia de las redes sociales tradicionales, donde la interacción es con otros usuarios, en este caso los jóvenes encuentran en la inteligencia artificial una respuesta personalizada y constante, lo que ha generado una percepción de cercanía o amistad con estas herramientas tecnológicas.
El uso de estas plataformas se ha diversificado significativamente en diversas regiones del país, facilitado por el incremento en el acceso a dispositivos móviles y conectividad. Aunque los expertos advierten sobre la importancia de mantener un equilibrio entre las relaciones humanas y las mediadas por tecnología, el hecho marca un cambio sustancial en la forma en que las nuevas generaciones gestionan su soledad y su tiempo de ocio en entornos digitales.
Por su parte, instituciones educativas y organizaciones de salud mental han comenzado a observar este comportamiento para evaluar sus posibles impactos a largo plazo en el desarrollo social. Se espera que, en los próximos meses, las autoridades educativas y de salud pública inicien mesas de trabajo para analizar cómo integrar una educación digital responsable que permita a los jóvenes distinguir los límites entre la utilidad técnica de la IA y el valor de las relaciones interpersonales humanas.


