Estados Unidos mantiene a México en lista de tránsito de drogas
Washington ratificó su evaluación anual sobre países de tránsito y producción de estupefacientes, manteniendo a México y Colombia bajo vigilancia constante.

El gobierno de los Estados Unidos ha emitido su informe anual sobre los países considerados como principales puntos de tránsito o producción de drogas ilícitas, reafirmando que México y Colombia continúan bajo un escrutinio especial. Este documento, que forma parte de la estrategia de seguridad nacional de Washington, subraya la preocupación de la administración estadounidense sobre las rutas del narcotráfico que atraviesan el continente y su impacto en el consumo interno dentro de sus fronteras.
La administración estadounidense mantiene esta clasificación como un mecanismo de evaluación sobre la cooperación internacional en materia de seguridad. Aunque la medida no implica sanciones automáticas, establece las bases para que las agencias federales de Estados Unidos determinen los niveles de asistencia técnica y colaboración operativa que se otorgarán a las naciones mencionadas durante el próximo año fiscal.
Desde México, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana han enfatizado históricamente que la lucha contra el crimen organizado requiere un enfoque de responsabilidad compartida. Las autoridades mexicanas sostienen que el combate a los flujos de sustancias ilícitas debe atender también el control de la demanda y el tráfico de armas que provienen desde el norte hacia territorio nacional.
El Congreso de la Unión ha señalado recientemente que el fortalecimiento de las instituciones civiles, como la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República, es fundamental para desarticular las redes criminales que operan en las zonas fronterizas. Por su parte, el Poder Ejecutivo ha reiterado que la cooperación con agencias extranjeras se mantendrá siempre bajo un esquema de respeto a la soberanía nacional y la legislación vigente.
Este reporte reafirma que el fenómeno del narcotráfico sigue siendo una prioridad en la agenda bilateral. Mientras Washington propone intensificar las tareas de interdicción en los puntos críticos de tránsito, las autoridades mexicanas insisten en la importancia de una estrategia integral que aborde las causas estructurales de la violencia y el fortalecimiento del estado de derecho en las regiones más afectadas por la actividad delictiva.


