Fallece Francisco Rodríguez, padre de un normalista de Ayotzinapa
Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, murió este sábado tras casi doce años de búsqueda de justicia sin conocer el paradero de su hijo.

Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, falleció este sábado 22 de agosto de 2026. Su deceso ocurre tras casi doce años de una incansable lucha por obtener verdad y justicia por la desaparición forzada de su hijo, ocurrida en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
La noticia ha generado reacciones entre los colectivos de madres y padres de los jóvenes, quienes continúan exigiendo respuestas ante la falta de resultados concretos por parte de las autoridades federales. A lo largo de más de una década, Francisco Rodríguez participó activamente en movilizaciones y mesas de diálogo, manteniendo siempre la esperanza de encontrar a Everardo, uno de los normalistas que permanece en calidad de desaparecido.
El caso Ayotzinapa se ha mantenido como un tema prioritario en la agenda nacional, enfrentando constantes desafíos en las investigaciones llevadas a cabo por la Fiscalía General de la República. A pesar de los esfuerzos institucionales y la creación de comisiones especiales, las familias de los normalistas han denunciado repetidamente la falta de avances significativos y la dificultad de acceder a archivos reservados de la Secretaría de la Defensa Nacional.
La muerte de Francisco Rodríguez se suma a la lista de padres y madres que han perdido la vida sin obtener justicia ni conocer la verdad sobre el destino de sus hijos. Organizaciones de derechos humanos han señalado que el desgaste físico y emocional derivado de la búsqueda constante ha afectado gravemente la salud de los familiares, quienes han enfrentado una espera prolongada frente a las estructuras del Estado mexicano.
Hasta el momento, los familiares han reiterado su exigencia de que el Poder Ejecutivo y la FGR agilicen los procesos de búsqueda y garanticen el acceso total a la información necesaria para esclarecer los hechos ocurridos en 2014. El movimiento por Ayotzinapa continúa demandando el cese de la impunidad y una respuesta clara sobre el paradero de los estudiantes, reafirmando que la exigencia de justicia sigue vigente a pesar de los años transcurridos.


