Fiscalía de CDMX ofrece disculpa pública al periodista Humberto Padgett
Tras nueve años de omisiones, la Fiscalía capitalina reconoció las violaciones a los derechos humanos cometidas contra el comunicador por la filtración de sus datos personales.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ofreció este viernes una disculpa pública al periodista Humberto Padgett por las irregularidades y omisiones registradas en su caso desde 2017. El acto reconoce que la filtración de datos personales del comunicador por parte de servidores públicos vulneró su derecho a la privacidad y puso en riesgo su integridad, marcando un precedente en la atención a las víctimas de agresiones contra la prensa.
El evento se llevó a cabo tras nueve años de litigio y exigencias de justicia por parte de Padgett, quien fue víctima de agresiones relacionadas con su labor periodística. Las autoridades reconocieron que, durante el proceso, la institución no cumplió con los protocolos de protección a la información privada, lo que derivó en la revictimización del periodista y una dilación prolongada en el acceso a la verdad.
Durante la ceremonia, representantes de la Fiscalía capitalina admitieron que el actuar de sus funcionarios en años anteriores fue insuficiente para salvaguardar los derechos humanos del afectado. La disculpa se enmarca en las recomendaciones emitidas por organismos defensores de derechos humanos que han señalado la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguridad para quienes ejercen el periodismo en la capital del país.
Padgett ha señalado en diversos espacios que este acto representa un paso importante, aunque subrayó que la reparación integral del daño debe trascender el discurso. El periodista enfatizó que la responsabilidad institucional implica garantizar que ningún otro comunicador sufra la filtración de sus datos personales ni la impunidad en las investigaciones sobre amenazas recibidas.
Este reconocimiento oficial busca cerrar un ciclo de omisiones institucionales que afectaron el ejercicio de la libertad de expresión en la Ciudad de México. Con este gesto, la Fiscalía se compromete a supervisar sus protocolos internos para evitar que las investigaciones en curso o futuras vuelvan a poner en peligro la confidencialidad de las víctimas.


